
El presidente del Consejo de Administración de Cosaalt, Cristian Flores Altamirano, denunció que la limpieza de las lagunas de oxidación en San Luis tuvo que paralizarse debido a lo que calificó como una obstaculización por parte de la Gobernación. Según explicó, la solicitud de una licencia específica para ejecutar el proyecto ha generado exigencias técnicas que encarecen injustificadamente la intervención.

Flores indicó que Cosaalt había proyectado realizar trabajos de limpieza preventiva para extender la vida útil de las lagunas, en tanto se construye una nueva planta de tratamiento, cuya edificación —según estimaciones— tomará al menos cinco años.
El dirigente recordó que, en gestiones anteriores, como en 2019 y 2020, ya se paralizó un proyecto de mitigación de olores en las lagunas de oxidación. En esta ocasión, agregó, los técnicos de la Gobernación observan que se deben realizar estudios sobre posibles daños ambientales, a pesar de que el verdadero riesgo ecológico, dijo, proviene del actual vertido de aguas sin tratamiento al río Guadalquivir.

Flores sostuvo que los requisitos podrían haberse subsanado fácilmente, pero se optó por una postura más burocrática que ha frenado el avance del proyecto. Por ello, anunció que Cosaalt buscará una reunión inmediata con autoridades de Medio Ambiente en la Gobernación, con el objetivo de destrabar el tema y reanudar los trabajos.
Finalmente, el presidente del Consejo de Cosaalt enfatizó la urgencia de actuar con responsabilidad, dado que la nueva planta de tratamiento aún es un proyecto a largo plazo, y mientras tanto, el actual sistema debe mantenerse operativo para evitar mayores impactos a la población y al medio ambiente.

