La Central Obrera Boliviana (COB) negó de manera enfática la existencia de un supuesto pacto con el Gobierno y ratificó su rechazo al Decreto Supremo 5503, norma que elimina la subvención a los carburantes. La dirigencia confirmó, además, la continuidad de las movilizaciones a nivel nacional en protesta contra la medida económica.

El secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, desmintió los rumores de una negociación “a ocultas” con el Ejecutivo, asegurando que la organización sindical responde únicamente a sus bases. “Nos debemos a nuestras bases y al pueblo boliviano, y no los vamos a decepcionar”, afirmó el dirigente en un video difundido a través de redes sociales.
Argollo sostuvo que la postura de la COB es clara y firme frente al decreto, al considerar que su aplicación tiene efectos directos en la economía de las familias bolivianas. En ese sentido, aseguró que el DS 5503 ha generado un impacto negativo inmediato en los hogares, afectando incluso las celebraciones de fin de año.
El ejecutivo sindical convocó a las organizaciones sociales, juntas vecinales (Fejuves) y a distintos movimientos del país a sumarse a las protestas, subrayando que se trata de una movilización de carácter reivindicatorio y no político, orientada a la defensa del poder adquisitivo de la población.
Asimismo, exhortó al Gobierno a reconsiderar la norma y evaluar sus consecuencias sociales y económicas, calificando el decreto como arbitrario. A su juicio, la medida profundiza las dificultades económicas de los sectores más vulnerables del país.
Argollo también garantizó que las movilizaciones previstas se desarrollarán de manera pacífica y pidió al Ejecutivo evitar la infiltración de personas ajenas al movimiento sindical, advirtiendo que las protestas se activarán desde el día siguiente en distintas regiones.
En sus declaraciones, el dirigente reafirmó que la COB no negociará ni tomará decisiones al margen de su base social, ni desistirá de sus demandas mientras el decreto continúe vigente. Remarcó que cualquier diálogo deberá responder a un mandato orgánico de las organizaciones afiliadas.
Finalmente, Argollo expresó que existe un creciente desencanto ciudadano con el Gobierno y acusó al Ejecutivo de favorecer a sectores empresariales en desmedro de la población trabajadora, una situación que —según afirmó— contradice el respaldo mayoritario que recibió en las urnas.
Vía: Opinión
