
En China, el dinero en efectivo prácticamente ha desaparecido del día a día. Desde supermercados hasta taxis y pequeños comercios, los pagos se realizan casi exclusivamente a través de aplicaciones móviles como Alipay y WeChat Pay. Mientras en otros países el debate sobre la digitalización del dinero sigue abierto, China ya vive una economía casi totalmente digitalizada, donde los billetes y monedas han sido relegados al olvido.

Los códigos QR se han convertido en el eje central del sistema de pagos, presentes en cada rincón del comercio chino. Con solo escanear uno de estos códigos, los usuarios pueden completar transacciones mediante reconocimiento facial, huella dactilar o una contraseña. Incluso existen códigos unificados que permiten al consumidor escoger la app de su preferencia, facilitando así una experiencia de pago fluida y omnipresente.
El avance tecnológico ha marginado especialmente a los adultos mayores, quienes tienen dificultades para adaptarse al nuevo sistema. Comerciantes como Ma Dian, en la provincia de Hubei, comentan que aceptan efectivo solo para facilitar los pagos a personas mayores de 80 años, mientras que el resto de la población ya opera completamente en la esfera digital.
Los bancos tradicionales, pese a ser estatales, han perdido protagonismo frente al dominio de estas plataformas. Aunque necesarias para vincular cuentas, sus aplicaciones son relegadas por la eficiencia y popularidad de los servicios de Alibaba (Alipay) y Tencent (WeChat Pay). Como señalan analistas, los bancos en China se han convertido en actores secundarios en un sistema financiero dominado por el sector privado digital.

Pese a este auge, el gobierno chino mantiene un férreo control sobre estas empresas. Un ejemplo claro fue la suspensión de la salida a bolsa de Ant Group en 2020, tras críticas de su fundador Jack Ma. Paralelamente, el Estado impulsa su propio proyecto: el yuan digital, una moneda virtual estatal que busca consolidar la soberanía monetaria frente a criptomonedas y sistemas dominados por el sector privado.
Para los turistas, el panorama también ha cambiado. Alipay y WeChat Pay han flexibilizado sus políticas y ahora permiten a los visitantes crear cuentas y vincular tarjetas internacionales. Incluso ofrecen monederos virtuales para evitar vincular cuentas bancarias. Sin embargo, se recomienda adquirir una SIM local para garantizar una experiencia fluida, ya que muchas validaciones se realizan por SMS. China, así, se convierte en un laboratorio vivo del futuro sin efectivo.

Vía: Xataka
