
La transpirabilidad de la carretera al Chaco generó versiones contrapuestas entre autoridades y el sector del transporte. Desde la Administradora Boliviana de Carreteras, el coordinador de proyectos en Tarija, Gonzalo de los Ríos, informó que la vía se encuentra habilitada tras los trabajos de limpieza realizados luego de las intensas lluvias registradas en los últimos días.

De los Ríos explicó que las precipitaciones han sido más fuertes de lo habitual, lo que provocó deslizamientos y complicaciones en algunos tramos de la ruta. Sin embargo, aseguró que las brigadas de mantenimiento trabajan de forma permanente y reciben reportes constantes para atender cualquier eventualidad que se presente en la carretera.
La autoridad recomendó a los conductores circular con precaución, especialmente en el tramo Entre Ríos–Palos Blancos y en sectores como Tapecua, Loma Blanca, Beretí y el trayecto hacia Villamontes, considerados los puntos más sensibles durante la temporada de lluvias.

No obstante, desde el sector del transporte pesado se expresó una postura diferente. El dirigente Juan Carlos Borda afirmó que la carretera continúa presentando problemas y denunció que existen varios vehículos varados en distintos puntos de la ruta.
Borda señaló que en lugares como El Angosto, Lagunitas, San Simón y Tapecua se registran deslizamientos y paso restringido, lo que impide la circulación normal de camiones y movilidades de gran tamaño. Según indicó, en algunos sectores solo pueden transitar vehículos pequeños debido a la presencia de maquinaria y derrumbes.
Ante esta situación, el dirigente del transporte aseguró que en determinados tramos el camino continúa bloqueado o con tránsito intermitente, especialmente en dirección a Villamontes, por lo que pidió mayor intervención de las autoridades para garantizar la seguridad y el flujo normal en la ruta hacia el Chaco.
