
La presidente de la Cámara de Industria, Comercio y Servicios de Tarija (Caincotar), Marina Ruiz, expresó su preocupación por el bajo aporte del sector industrial al Producto Interno Bruto (PIB) departamental, que actualmente alcanza solo el 3,4%.

A su criterio, este porcentaje refleja el reducido desarrollo industrial en la región, pese al potencial que existe en diferentes rubros.

Ruiz explicó que una de las principales limitaciones es el tamaño del mercado tarijeño, que resulta insuficiente para sostener un crecimiento industrial sostenido.
Esto, sumado a la falta de mano de obra calificada para el mantenimiento de maquinaria, el acceso restringido a materias primas a precios competitivos y la carencia de mejores condiciones para atraer inversiones, provoca que muchas industrias migren a otros departamentos o países en busca de mejores oportunidades.
La dirigente empresarial señaló que, aunque existen sectores con avances, como el vitivinícola, que hoy cuenta con cerca de 38 bodegas en producción, otros rubros atraviesan retrocesos o estancamiento.
Pese a que la producción de vinos se ha consolidado como una de las fortalezas del departamento, no ha sido suficiente para compensar las debilidades estructurales del sector industrial en general.
Ruiz enfatizó en la necesidad de generar políticas y condiciones que promuevan la llegada de nuevas inversiones y fortalezcan a las industrias locales.

Finalmente, Ruiz remarcó que, sin medidas estructurales, Tarija continuará dependiendo de un aparato industrial pequeño, lo que limita su capacidad de diversificación económica y su aporte real al desarrollo del departamento.
