Bolivia podría importar gas natural desde 2028 si no repone reservas, advierte Fundación Jubileo

Un informe de la Fundación Jubileo advierte que Bolivia podría verse obligada a importar gas natural a partir del año 2028 si no reposiciona sus reservas con nuevos yacimientos. El análisis señala que, si no se descubren al menos tres campos de gran magnitud, la producción actual no podrá cubrir la creciente demanda interna. Esta situación implicaría decisiones críticas para el próximo gobierno, como definir si se venderá el gas importado al precio real o se lo subsidiará.

El informe destaca que la producción de gas natural viene en descenso desde 2015, lo que agrava la situación energética del país. Más del 80 % del consumo energético nacional se basa en fuentes fósiles como diésel, gasolinas y gas natural, siendo este último el segundo más consumido con un 24,9 %, según el Balance Energético Nacional 2023. Esta dependencia expone al país a crisis de abastecimiento, como ya ocurre con el diésel en varias regiones.

El análisis también revela que el sector transporte es el mayor consumidor de energía, representando el 56 % del total. Le siguen los sectores industrial y residencial, todos vulnerables ante la escasez de combustibles. La falta de estos recursos afecta directamente la producción de alimentos, exportaciones, transporte de carga y pasajeros, y puede generar alzas en los precios de bienes y servicios.

En cuanto a la generación eléctrica, la Fundación Jubileo advierte que la matriz energética depende en gran parte del gas natural, que en 2024 representó el 66 % del total, superando el 70 % en horas pico. Las fuentes hidroeléctricas han perdido protagonismo y las renovables como la solar y eólica apenas aportan un 7 %, siendo además intermitentes. Esta alta dependencia del gas plantea desafíos estructurales para la seguridad energética del país.

Vía. Fundación Jubileo

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