
A 14 días del inicio del bloqueo de carreteras impulsado por sectores afines al expresidente Evo Morales, el conflicto ha dejado un saldo trágico: seis personas fallecidas y 203 heridos. La mayoría de las víctimas se produjeron en enfrentamientos violentos durante operativos de desbloqueo en Llallagua (Potosí) y en puntos conflictivos del departamento de Cochabamba. El Ministerio de Gobierno denunció incluso la presencia de francotiradores en los ataques que cobraron la vida de cuatro policías.

Este domingo, el denominado “Pacto de Unidad” del ala evista declaró una “pausa humanitaria” en la medida de presión, mientras las autoridades del Gobierno calificaron la protesta como un acto “criminal” más que social. La ministra de Salud, María Renée Castro, denunció que durante los bloqueos hubo ataques a ambulancias, agresiones a personal médico y obstrucción del acceso a centros de salud, impidiendo el traslado de heridos y el abastecimiento de insumos.

Evo Morales, en medio de una nueva denuncia judicial en su contra, intentó desmarcarse del conflicto. En declaraciones públicas aseguró que es “enemigo de los bloqueos” y sugirió que los enfrentamientos fueron parte de un “montaje” para incriminar al movimiento campesino. Sin embargo, desde el Ejecutivo insisten en que Morales fue el impulsor del conflicto con fines políticos para presionar por su candidatura en 2025.
La respuesta del Gobierno fue contundente. La ministra Castro desestimó las palabras del exmandatario y aseveró que “esto no fue una obra de Shakespeare, fue un atentado criminal”. Recalcó que la protesta no tuvo un carácter reivindicativo, sino que puso en riesgo vidas humanas de forma deliberada, y denunció que se usaron explosivos y se impidió incluso el rescate de heridos en algunos puntos del conflicto.

Pese al anuncio de la “pausa”, varios reportes en medios locales confirmaban este domingo que algunos bloqueos persistían. El Gobierno anunció que continuará con sus labores de emergencia para garantizar atención médica y el abastecimiento básico en las regiones afectadas, al tiempo que mantiene la investigación de los hechos violentos que marcaron este conflicto nacional.


Vía: El Deber
