
El presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), David Espinoza, reveló que en las bóvedas del país solo quedan 2.3 toneladas de oro, mientras que otras 6.6 toneladas fueron pignoradas. La información, presentada este jueves, evidencia un escenario crítico en las reservas nacionales y posibles irregularidades en su administración.


Espinoza explicó que la mayor parte del oro boliviano se encuentra depositado en entidades financieras del exterior. Entre ellas figuran Deutsche Bank de Alemania con 7.3 toneladas; Standard Chartered Bank del Reino Unido con 4.8 toneladas; UBS de Suiza con 3.0 toneladas; JP Morgan de Estados Unidos con 1.9 toneladas; y Raiffeissen Schweiz, también en Suiza, con 0.9 toneladas. Sumado a las reservas en bóveda y en tránsito, el total asciende a 22.9 toneladas.
El presidente del BCB afirmó que se identificaron “operaciones atípicas” con el oro, además de la pignoración de parte de las reservas, hecho que generó preocupación institucional. Informó que se realizan revisiones para determinar si estas acciones se ajustaron o no a la normativa vigente.
También detalló que en el anterior gobierno se compró oro en el mercado interno para luego transportarlo y venderlo en el exterior con el fin de obtener divisas. Según Espinoza, estas operaciones sumaron 56.3 toneladas y representaron “un esfuerzo muy fuerte” para sostener la compra y venta del metal como activo de reserva.
En materia cambiaria, Espinoza anunció que el BCB se prepara para adoptar un régimen de tipo de cambio más flexible, al considerar que el modelo fijo vigente desde 2011 ha resultado perjudicial. La falta de dólares y el surgimiento de un mercado paralelo con un precio mayor evidenciaron la presión sobre el sistema.
El titular del BCB señaló que la transición hacia un régimen flexible busca equilibrar la balanza de pagos, disminuir riesgos inflacionarios y amortiguar choques externos. Afirmó que el principal prerrequisito para avanzar es abandonar el “oscurantismo” informativo y destacó la reciente publicación del valor referencial del dólar, anteriormente oculto.

Finalmente, Espinoza advirtió que las políticas fiscales de los gobiernos pasados generaron déficits continuos desde 2015, llevando al país “a las puertas de un proceso hiperinflacionario”. Llamó a evitar este escenario mediante acciones coordinadas para estabilizar la economía boliviana.

Vía: Opinión
