
Una serie de ataques aéreos rusos con drones Shahed golpearon distintas regiones de Ucrania entre la noche del martes y la madrugada del miércoles, dejando al menos una persona muerta y decenas de heridos, según informaron autoridades ucranianas. Las ofensivas se centraron en zonas residenciales e infraestructuras civiles, agravando la situación humanitaria en medio de una interrupción de las negociaciones de alto el fuego.

En la región de Dnipró, 17 personas resultaron heridas luego de un ataque que afectó viviendas, edificios públicos y vehículos. De ellas, al menos ocho fueron hospitalizadas, aunque la mayoría en estado moderado, de acuerdo con el gobernador regional, Serhii Lysak. El impacto generó una gran preocupación por la persistencia de los ataques en áreas densamente pobladas.
Otro ataque golpeó la ciudad de Kramatorsk, en Donetsk, donde un dron ruso dañó un edificio residencial e hirió a tres miembros de una misma familia, incluida una niña de 11 años. Asimismo, en Járkov, Rusia lanzó un ataque masivo con drones la noche del martes, que provocó incendios, al menos 15 explosiones, y dejó dos personas heridas, además de afectar comercios, almacenes e instalaciones industriales.
La violencia se extendió también a las regiones de Jersón y Zaporiyia, donde se reportaron más heridos. El gobernador de Járkov, Oleh Syniehubov, confirmó la muerte de una persona y otras siete heridas como consecuencia directa de las explosiones. La magnitud de los daños refuerza las preocupaciones sobre la capacidad de Rusia para seguir atacando a gran escala pese a las defensas aéreas ucranianas.

Las Fuerzas Aéreas de Ucrania informaron que lograron interceptar y derribar 32 de los 55 drones lanzados por Rusia durante la ofensiva nocturna. Sin embargo, la cantidad de proyectiles que lograron impactar evidencia las dificultades para frenar estos ataques sistemáticos, que siguen cobrando vidas civiles y complicando los esfuerzos por alcanzar un cese al fuego duradero.
Vía: Euronews
