
La automatización en Amazon ha alcanzado un punto de inflexión histórico. La compañía ha desplegado más de un millón de robots en sus centros logísticos, acercándose rápidamente al número de empleados humanos, que actualmente ronda los 1,56 millones a nivel global. En algunos almacenes, los robots ya superan en número a los trabajadores, lo que marca una transformación profunda en la forma en que opera el gigante del comercio electrónico.

Esta revolución comenzó en 2012 con la adquisición de Kiva Systems, una empresa especializada en robots móviles. Desde entonces, Amazon ha integrado y desarrollado su propia red de automatización con máquinas cada vez más autónomas, capaces no solo de mover estanterías, sino también de empaquetar, clasificar productos, optimizar rutas internas y levantar cargas pesadas. Esta evolución ha permitido agilizar el procesamiento de pedidos y reducir las tareas físicas para los trabajadores humanos.
La robótica en Amazon se ha diversificado en modelos y funciones. Sequoia, una de las plataformas más avanzadas, utiliza inteligencia artificial para identificar y almacenar productos hasta un 75% más rápido que los sistemas tradicionales. Robots como Hercules, Titan y Vulcan manejan desde estanterías completas hasta artículos frágiles con precisión y autonomía. La tecnología también está orientada a mejorar la ergonomía, con estaciones de trabajo adaptadas a la altura humana y tareas asistidas para evitar lesiones.
Otras máquinas como Sparrow, Cardinal, Robin y Proteus completan la cadena logística. Estas unidades se encargan de seleccionar, embalar y transportar paquetes dentro del almacén sin intervención humana directa. Proteus, por ejemplo, es el primer robot autónomo de Amazon que puede moverse libremente entre operarios y trasladar carros de reparto de forma independiente.

Aunque los robots humanoides aún no son protagonistas, Amazon ya realiza pruebas con modelos como Digit, desarrollado por Agility Robotics. Este robot bípedo, capaz de cargar hasta 16 kilos, ha comenzado tareas limitadas como el reciclaje de cajas vacías, con miras a explorar futuras aplicaciones en los centros logísticos más automatizados de la empresa.
Con estos avances, Amazon no solo lidera la automatización en el comercio minorista, sino que también redefine los estándares de productividad industrial. La empresa asegura que estos desarrollos no buscan reemplazar completamente a los humanos, sino crear un entorno más eficiente y seguro. Sin embargo, el equilibrio entre máquinas y personas está cambiando de manera irreversible.
Vía: Xataka

