
La representante del Equipo de Comunicación Alternativa de Mujeres, Pamela Villegas, junto a un grupo de ciudadanos y activistas, manifestó su rechazo a la centralización de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia (DNA), medida que, según denunciaron, limita el acceso a la atención de casos de violencia sexual y vulneración de derechos de niñas, niños y adolescentes en los barrios de Tarija.

Villegas explicó que actualmente las DNA que funcionan en las Estaciones Policiales Integrales (EPIs) solo están atendiendo casos de asistencia familiar, mientras que los casos de delitos sexuales o penales se han concentrado en una sola oficina ubicada en el barrio La Loma, lo que dificulta el acceso a las familias más alejadas y vulnerables.

Lamentó que la reestructuración se haya realizado sin información ni socialización previa con las organizaciones sociales y defensoras de derechos de la niñez.
La activista subrayó que, según datos de la Fiscalía, en el primer semestre del año se registraron 82 casos de violencia sexual contra menores de edad, cifra que demuestra la urgencia de mantener los puntos de atención descentralizados, especialmente en los barrios donde se concentra la mayor cantidad de denuncias.
“Estos hechos ocurren, en su mayoría, los fines de semana, cuando los niños están solos, y en esos momentos trasladarse hasta la Loma es muy complicado para las familias”, señaló.

Villegas destacó que la presencia de las DNA especializadas en cada EPI, con equipos multidisciplinarios, ha sido una conquista de años de lucha de las mujeres y las organizaciones barriales, que buscaban garantizar una atención rápida, humana y cercana a las víctimas.
Por eso, consideró la centralización como un retroceso en las políticas de protección infantil y una vulneración a los avances logrados en materia de derechos de la niñez.
Finalmente, informó que las organizaciones sociales han solicitado una reunión con los responsables municipales de la DNA para conocer los criterios y mecanismos que llevaron a la reestructuración.
Expresó su esperanza de que se convoque a una mesa interinstitucional entre las entidades que trabajan con la niñez y el Gobierno Municipal, con el fin de evaluar los impactos de esta medida y proponer alternativas que fortalezcan la atención en los barrios.

