El presidente del Frente Revolucionario de Izquierda (FRI), Edgar Guzmán, realizó una evaluación crítica de los dos primeros meses de gestión del presidente Rodrigo Paz, señalando que, pese a las dificultades, se registraron avances importantes en el inicio de su gobierno. Afirmó que existe expectativa en la población por un cambio profundo tras más de dos décadas de crisis política y económica, y consideró que el mandatario está intentando encaminar políticas de Estado orientadas a la recuperación económica y a la reconstrucción institucional.

No obstante, Guzmán advirtió que el principal problema del actual Gobierno se encuentra dentro del propio Órgano Ejecutivo, apuntando directamente al vicepresidente Edman Lara. Según su criterio, Lara no estaría respaldando la gestión presidencial ni respondiendo al mandato popular que recibió en las urnas, limitándose —dijo— a hacer política sin un programa claro, sin proyecto ni visión de Estado.
El dirigente del FRI sostuvo que tanto el presidente como el vicepresidente enfrentan una debilidad estructural al carecer de un respaldo partidario sólido. Si bien Rodrigo Paz cuenta formalmente con un partido, Guzmán señaló que este no tiene la fortaleza orgánica necesaria para presentar proyectos de ley, impulsar políticas públicas de fondo o sostener una agenda estatal a largo plazo. En el caso del vicepresidente, remarcó que tampoco cuenta con una estructura política propia.
En ese contexto, Guzmán alertó que la crisis de los partidos políticos termina debilitando la democracia, ya que el país estaría dependiendo de decisiones individuales más que de proyectos colectivos sostenidos por organizaciones políticas consolidadas. Recordó que en gobiernos anteriores, como cuando Víctor Hugo Cárdenas fue vicepresidente, existía un mayor equilibrio institucional y un rol más claro dentro del Ejecutivo.
Respecto a los constantes decretos emitidos por el presidente Paz, Guzmán justificó esta forma de gobernar al señalar que el mandatario no tiene otra alternativa ante la falta de una bancada sólida y una estructura partidaria que le permita viabilizar sus propuestas por la vía legislativa. A su juicio, se trata de una estrategia forzada por las circunstancias políticas actuales y no de una elección voluntaria.
Finalmente, el presidente del FRI afirmó que, pese a los riesgos internos que podrían hacer retroceder el proceso de cambio, el país debe respaldar las decisiones del Ejecutivo en esta etapa inicial. Señaló que las políticas impulsadas son duras, pero necesarias, y que el desafío principal será sostenerlas en el tiempo en un escenario marcado por la fragilidad institucional y la falta de cohesión política dentro del propio Gobierno.
