El asambleísta departamental de Tarija, Mauricio Lea Plaza, informó que la Gobernación recibió en la gestión 2024 un monto significativamente menor al presupuestado por concepto de regalías hidrocarburíferas, lo que ha profundizado la crisis financiera del Gobierno Departamental. Según detalló, tras la última liquidación correspondiente al mes de diciembre, se confirmó que los ingresos reales estuvieron muy por debajo de lo previsto.

Lea Plaza explicó que la Gobernación tenía proyectado recibir 373,5 millones de bolivianos en regalías durante el año; sin embargo, solo ingresaron 254,8 millones, lo que representa una diferencia negativa de 118,7 millones de bolivianos, equivalente a un 32% menos de lo presupuestado. Esta reducción obligó a restringir el gasto público y ajustar la ejecución de programas y proyectos en función a la disponibilidad real de recursos.
En relación a la última liquidación mensual, el asambleísta precisó que en diciembre se recibieron apenas 17,55 millones de bolivianos, cuando el monto estimado era de 31 millones. Esto significa una caída del 44% respecto a lo previsto y una disminución de cinco millones en comparación con el mes anterior, cuando se percibieron cerca de 22 millones. “Cada mes las regalías han ido bajando de manera sostenida, lo que muestra un panorama muy preocupante”, advirtió.
Lea Plaza atribuyó esta situación a la caída de la producción de hidrocarburos y a la pérdida de mercados de exportación, especialmente el argentino, señalando que la política hidrocarburífera nacional ha sido un fracaso. Alertó que, de mantenerse esta tendencia, los ingresos por regalías podrían llegar a cero en los próximos años, lo que pondría en riesgo la sostenibilidad institucional de la Gobernación, considerando que alrededor del 90% de sus ingresos dependen de estos recursos.
Finalmente, el legislador departamental sostuvo que una eventual desaparición de las regalías significaría, en la práctica, el cierre progresivo del Gobierno Departamental, debido a las limitaciones legales para destinar recursos al gasto de funcionamiento. “Estamos frente a una situación crítica e irreversible que debe ser asumida con responsabilidad y con una visión clara de futuro”, concluyó.
