Bolivia cerró la gestión 2025 con un total de 81 feminicidios y 29 infanticidios, de acuerdo con datos oficiales del Ministerio Público. Si bien las cifras muestran una leve reducción en comparación con 2024 —cuando se reportaron 84 feminicidios y 38 infanticidios—, las autoridades advierten que la violencia extrema contra mujeres, niñas y niños sigue siendo un problema estructural en el país.

En el delito de feminicidio, el departamento de La Paz volvió a encabezar las estadísticas con 31 casos, consolidándose como la región con mayor incidencia. Le siguen Santa Cruz con 17 casos y Cochabamba con 13, mientras que Potosí registró 8, Oruro 6, Tarija 3, Chuquisaca 2 y Beni 1. Pando no reportó casos durante la gestión.
El análisis por rango etario revela que las mujeres más afectadas fueron aquellas entre 31 y 40 años, que representan el 33,33% de las víctimas. En segundo lugar se encuentra el grupo de 21 a 30 años con el 28,39%, seguido por adolescentes y jóvenes de 13 a 20 años, que concentran el 17,28% de los casos.
Según el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), la principal causa de muerte en los feminicidios fue la asfixia, presente en el 51,85% de los hechos. Le siguen los golpes o traumas con el 23,45%, el uso de arma blanca con el 11,11% y el empleo de arma de fuego con el 4,93%, además de otros métodos como quemaduras e intoxicación.
En cuanto a la relación entre la víctima y el agresor, la Fiscalía informó que en el 64,18% de los casos el autor era el conviviente, esposo o enamorado, lo que vuelve a poner en evidencia que la mayor parte de estos crímenes se producen en el entorno íntimo y familiar.
Respecto a la respuesta judicial, el Ministerio Público destacó que en el 98,76% de los casos de feminicidio se logró identificar a los responsables, quienes se encuentran con detención preventiva, en etapa investigativa o cumpliendo una sentencia condenatoria.
En el caso de los infanticidios, Cochabamba lidera la lista con 9 víctimas, seguida por La Paz y Santa Cruz con 7 casos cada uno. Potosí reportó 3, Oruro 2 y Chuquisaca 1, mientras que Beni, Pando y Tarija no registraron hechos de este tipo durante 2025.
El perfil de las víctimas de infanticidio muestra que los niños y niñas más vulnerables fueron los menores de 2 años, que representan el 44,82% de los casos. Las principales causas de muerte fueron golpes o traumas y asfixia, y el entorno del agresor revela que, en muchos casos, los responsables fueron la madre, el padre o ambos progenitores, un dato que vuelve a encender la alarma sobre la violencia al interior del núcleo familiar.
Vía: El Día
