La socialización de los contratos de industrialización del litio en el Salar de Uyuni, organizada por el Gobierno en Potosí, terminó en una fuerte protesta ciudadana. Funcionarios del Ministerio de Hidrocarburos y Energía y de Yacimientos del Litio Boliviano (YLB) fueron recibidos con pancartas y gritos de “¡Anulen el contrato!” por parte de pobladores, quienes denunciaron que los acuerdos con empresas extranjeras fueron firmados sin consulta previa.

Durante la reunión, transmitida por el canal estatal, representantes de organizaciones indígenas, campesinas y legisladores locales expresaron su descontento, asegurando que el Ejecutivo vulneró la Constitución al no dialogar previamente con las comunidades afectadas. Habitantes de las orillas del Salar de Uyuni denunciaron que ya hay perforaciones y que la vegetación en la zona está secándose, lo que afecta directamente a sus medios de vida.
El Gobierno explicó que los contratos con la empresa china Hong Kong CBC Investment Limited aún deben ser aprobados como ley en la Asamblea Legislativa, de lo contrario, quedarían sin efecto. Según YLB, Bolivia recibiría el 70% de los beneficios en impuestos y regalías, con una inversión de 19 mil millones de dólares en una planta y 7.800 millones en otra, en un plazo de 30 años. Sin embargo, estas cifras no convencieron a los asistentes, quienes consideraron que la mayor parte de las ganancias quedará en manos extranjeras.
El acto se tornó tenso cuando los asistentes cuestionaron la falta de transparencia y denunciaron que los contratos benefician a las empresas transnacionales en detrimento de Potosí. Los reclamos contra la falta de información y la poca claridad en los términos económicos, técnicos y ambientales de los acuerdos reflejan el creciente descontento de la región, que exige un mayor control sobre la explotación de sus recursos naturales.
Vía: El Deber
