
El analista económico Fernando Romero advirtió que varias empresas estatales continúan generando fuertes pérdidas para el Estado boliviano, tras un análisis realizado durante el primer semestre de 2025. Según explicó, al menos 10 empresas públicas cerraron con números rojos, evidenciando una situación financiera crítica pese a las millonarias inversiones realizadas en los últimos años.


Romero señaló que entre las empresas más deficitarias se encuentran el Teleférico, Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) y otras entidades estatales, en las que se invirtieron más de 2.200 millones de dólares, incluso recurriendo a las reservas internacionales, tal como fue reconocido por autoridades del Gobierno. Estas inversiones, afirmó, no han generado los ingresos esperados y han derivado en un daño económico que se ha sostenido mediante mayor emisión monetaria y endeudamiento interno.
El analista sostuvo que alrededor del 50% de las empresas estatales presentan ingresos muy bajos, a pesar de los elevados gastos corrientes y de capital. En contraste, indicó que solo tres empresas, entre ellas YPFB y Comibol, podrían considerarse actualmente como generadoras de utilidades, lo que refleja una estructura estatal altamente desequilibrada en términos de rentabilidad y sostenibilidad.
Romero vinculó esta situación con los 12 años consecutivos de déficit fiscal que arrastra el país y advirtió que la presente gestión podría cerrar con un déficit cercano al 12% del Producto Interno Bruto (PIB). A su criterio, este escenario es consecuencia de decisiones de inversión basadas más en criterios políticos e ideológicos que en evaluaciones técnicas y económicas de largo plazo.
Ante este panorama, el economista planteó la necesidad de profundizar auditorías técnicas, económicas y legales para definir el futuro de cada empresa estatal. Señaló que aquellas que no sean viables deberían paralizar su funcionamiento y su financiamiento, recordando que el Banco Central de Bolivia ha transferido más de 15.000 millones de dólares al sector público hasta octubre, una cifra que considera insostenible en el actual contexto de crisis.

Romero afirmó que la venta de empresas estatales debería ser la última alternativa, ya que forman parte del patrimonio de todos los bolivianos. Sin embargo, recalcó que no se puede seguir inyectando recursos a entidades que solo generan pérdidas.
En ese sentido, propuso alianzas público-privadas, así como la búsqueda de financiamiento y cooperación internacional, como mecanismos clave para recuperar, reactivar y hacer rentables estas inversiones multimillonarias, siempre que existan condiciones técnicas para su sostenibilidad a largo plazo.

