Publicación del precio referencial del dólar le arruino el negocio a los especuladores, pero no resuelve la falta estructural de divisas en Bolivia

El economista tarijeño Fernando Romero destacó que la publicación del precio referencial del dólar por parte del Banco Central de Bolivia (BCB) ha introducido un “norte” para los ciudadanos que operan en el mercado paralelo.

Según explicó, esta medida permitió que las personas tomen decisiones más prudentes y contribuyó a frenar la especulación cambiaria que se había intensificado en las últimas semanas.

Romero recordó que el tipo de cambio oficial del país no ha sufrido modificaciones y se mantiene en Bs 6,86 para la compra y Bs 6,96 para la venta. Indicó además que el mercado paralelo continúa funcionando cerca a esos niveles formales, pero enfatizó que el mercado negro aún opera con un valor elevado, rondando los Bs 9,60 por dólar, pese a una reciente baja.

Desde el 1 de diciembre, el BCB comenzó a publicar un “valor referencial” del dólar con el objetivo de aportar información confiable en un contexto dominado por rumores, desinformación y fuentes no oficiales.

Según Romero, esta medida ya tuvo efectos visibles, pues el dólar en el mercado negro descendió cerca de 50 centavos, tras haber bordeado los Bs 10,30 días atrás.

El economista considera que el valor referencial no interviene directamente en el mercado, pero sí actúa como un parámetro que orienta las decisiones de los ciudadanos. Esto, según afirmó, ha afectado directamente a quienes lucraban con la especulación cambiaria, reduciendo sus márgenes y frenando el negocio que operaba en la informalidad.

Romero recomendó a la población mantenerse bien informada, recordando que el valor referencial no es un precio obligatorio ni reemplaza al tipo de cambio oficial. Tampoco significa que bancos o vendedores callejeros estén obligados a operar con esa cifra, ya que estas transacciones siguen regidas por la oferta y la demanda del mercado.

Finalmente, advirtió que, pese a la reducción de la especulación y la mayor disponibilidad de información oficial, el problema estructural persiste: la escasez de dólares en el país.

Señaló que aún hay falta de liquidez y que la brecha entre el mercado negro y el valor referencial podría seguir ajustándose, pero sin resolver el verdadero desafío económico que enfrenta Bolivia.

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