
La presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Tarija, Yolanda Herrera, expresó su satisfacción por la reciente decisión del Gobierno de restituir la sede de la APDHB en La Paz a Amparo Carvajal.

Señaló que este gesto constituye un paso significativo para la institución, ya que se trata del espacio desde el cual opera el Comité Ejecutivo Nacional y los activistas del país.

Herrera recordó que la sede fue avasallada el 2 de junio de 2023 por un grupo afín al Gobierno, encabezado por Edgar Salazar.
Posteriormente, surgió otro paralelismo dirigido por un dirigente de apellido Cruz, que intentó instalar estructuras departamentales para debilitar a la institución legítima.
La dirigente destacó que este proceso de recuperación no fue sencillo y que ahora se deberán asumir desafíos importantes para recuperar todo lo que fue vulnerado durante la toma del inmueble. Subrayó que la restitución de la sede representa un reconocimiento claro a la institucionalidad histórica de la APDHB.
Herrera hizo énfasis en la figura de Amparo Carvajal, cuya persistencia —dijo— fue determinante para lograr este resultado.
Carvajal permaneció día y noche en la puerta de la sede pese a la presencia policial permanente, una situación que Herrera calificó como un “abuso total” y que reflejó la gravedad de la intervención sufrida por la institución.

Finalmente, afirmó que este es un día importante para los derechos humanos en Bolivia, ya que se reconoció nuevamente la legitimidad de Carvajal como presidenta y se devolvió el espacio institucional.
A partir de ahora, señaló, el reto será fortalecer la organización mediante un trabajo más orgánico de todos los activistas en el ámbito nacional, departamental y regional.

