Estados Unidos enfrenta una crisis sanitaria debido a la propagación de la gripe aviar H5N1, que ha causado 66 infecciones humanas y una muerte en lo que va de 2024 y 2025. El virus, que circula en la región desde 2021, ha afectado a más de 11.500 aves silvestres y 156 millones de aves de corral en casi todos los estados, además de propagarse a rebaños bovinos. Esta situación ha provocado escasez de huevos y un aumento en los precios de alimentos.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que el H5N1 ha evolucionado de manera preocupante, infectando especies avícolas, mamíferos marinos y ganado, lo que plantea riesgos de transmisión entre humanos. Aunque la entidad califica el peligro actual como “moderado”, estudios científicos sugieren que una mutación podría facilitar su adaptación a los humanos. Sin embargo, también se ha encontrado evidencia de que el sistema inmunológico humano podría ofrecer una defensa inicial ante el virus.
En América Latina, 19 países han reportado brotes desde 2021, lo que resalta la necesidad de vigilancia epidemiológica. Investigadores en México monitorean el virus en aves migratorias para prevenir nuevas infecciones, pero la falta de recursos y coordinación entre países dificulta una respuesta efectiva. La OPS ha señalado que muchos gobiernos carecen de planes estructurados para una vigilancia intersectorial.
A pesar de los avances en monitoreo y desarrollo de vacunas para aves, expertos insisten en que la gripe aviar sigue siendo una amenaza latente. El cambio climático y la destrucción de ecosistemas pueden estar alterando las rutas migratorias de las aves, facilitando la propagación del virus. Los especialistas subrayan la importancia de fortalecer la investigación y la cooperación internacional para prevenir un posible brote de mayor escala en la región.
Vía: El País, España
