
El asambleísta departamental Eider Quiroga cuestionó duramente a la actual dirigencia de la Federación Sindical Única de Comunidades Campesinas de Tarija (FSUCCT), señalando que no existe una representación firme que defienda los intereses del sector frente a la Gobernación.

Afirmó que los dirigentes “se dejan meter los dedos a la boca” y que, en lugar de exigir el cumplimiento de la ley, se limitan a buscar reuniones con el gobernador, mostrando una actitud “sumisa” que debilita la fuerza del movimiento campesino.

Quiroga expresó que la actual dirigencia ha abandonado la línea reivindicativa que históricamente caracterizó al sector campesino, recordando que las conquistas logradas —como el Programa Solidario Comunal (Prosol)— fueron producto de movilizaciones y bloqueos.
En ese sentido, lamentó que hoy no se ejerza presión ni se convoquen ampliados con resoluciones claras que obliguen al gobernador a cumplir los compromisos establecidos en el presupuesto departamental (POA), donde están asignados más de 42 millones de bolivianos para el Prosol.
El legislador insistió en que la Gobernación tiene la obligación legal de ejecutar esos recursos, y criticó que el diálogo con el sector campesino se reduzca a promesas sin resultados concretos.
“No hay una dirigencia que ponga las cartas sobre la mesa, todo se queda en palabras”, afirmó, señalando que esa falta de firmeza ha dejado en el abandono a las comunidades rurales, muchas de las cuales siguen esperando la entrega del beneficio correspondiente a la gestión pasada.
Asimismo, recordó que en su momento la Asamblea Departamental aprobó una ley corta transitoria con el fin de destrabar los desembolsos del Prosol y atender a las comunidades castigadas por observaciones administrativas.
Sin embargo, lamentó que las mismas autoridades campesinas no hayan hecho seguimiento a la aplicación de esa norma y prefieran acercarse a la Gobernación sin exigir rendición de cuentas.

Quiroga adelantó que pedirá nuevamente informes técnicos y financieros sobre la ejecución presupuestaria del Prosol, denunciando que los documentos remitidos hasta el momento son “ininteligibles” y con cifras sobrepuestas que impiden una fiscalización real.
Finalmente, en su criterio, la falta de transparencia y la pasividad de la dirigencia campesina han permitido que el Ejecutivo departamental actúe sin control, debilitando la voz del campo tarijeño.
