
La Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo dio este lunes un paso decisivo en la política climática del bloque al respaldar el acuerdo que establece la reducción del 90% de las emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2040. La votación, que culminó con 55 votos a favor y 32 en contra, refuerza el compromiso de los Veintisiete con una transición ecológica ambiciosa, aunque no exenta de tensiones políticas y discrepancias sobre la aplicación de los mecanismos de compensación.

El texto aprobado mantiene la línea general del acuerdo alcanzado por los Estados miembros el pasado 5 de noviembre, en el que se introdujeron ciertas flexibilidades para proteger la competitividad industrial de los países de la Unión Europea. Estas medidas buscan garantizar que los sectores más expuestos puedan adaptarse a la descarbonización sin poner en riesgo el empleo ni la estabilidad económica.

Entre los puntos centrales del documento se encuentra la posibilidad de utilizar hasta un 5% de créditos de carbono internacionales para compensar sectores con bajo rendimiento, además de una cláusula adicional del mismo porcentaje que permitirá ajustar los objetivos en caso de que los sumideros naturales, como los bosques, no logren absorber el CO₂ previsto. Esta fórmula busca equilibrar la ambición climática con la realidad técnica y económica de los Estados miembros.
El eurodiputado español Javi López, del grupo Socialistas y Demócratas (S&D), destacó que la aprobación envía “una señal clara del liderazgo climático europeo” y subrayó la importancia de acompañar el proceso con herramientas financieras e industriales adecuadas. “Queremos proteger nuestro planeta y garantizar que nadie se quede atrás”, afirmó, defendiendo un enfoque que combine sostenibilidad y justicia social.
Una de las principales modificaciones introducidas por la Eurocámara fue el refuerzo de las condiciones sobre el uso de créditos de carbono internacionales. Estos deberán ser de “alta calidad e integridad”, según el texto aprobado, que también exige mecanismos de transparencia, verificación y gobernanza para evitar la doble contabilidad y garantizar que las reducciones sean reales y medibles.
El consenso alcanzado, pese a las diferencias ideológicas, fue valorado como un triunfo político por el alemán Tiemo Wölken (S&D), quien señaló que “no es el acuerdo más ambicioso, pero sí el más responsable”. En cambio, la eurodiputada verde Lena Schilling lamentó la inclusión de los créditos internacionales, a los que calificó de “laguna jurídica” que podría “debilitar la ambición climática europea si no se controlan adecuadamente”.

El acuerdo fue negociado por una amplia coalición que incluye al Partido Popular Europeo (PPE), los Socialistas y Demócratas (S&D), Renovar Europa y los Verdes/ALE, que conforman la mayoría centrista favorable a la Comisión Europea. Con el respaldo de la Comisión de Medio Ambiente, la revisión de la ley climática de 2040 queda ahora lista para su votación definitiva en el pleno del Parlamento Europeo este jueves en Estrasburgo, donde se espera su aprobación formal.
Vía: Euronews
