
La expresidenta Jeanine Áñez confirmó que este jueves saldrá en libertad del penal de Obrajes, en La Paz, luego de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) anulara la sentencia del denominado caso Golpe II, que la mantenía detenida desde hace más de cuatro años. La decisión judicial marca un giro en uno de los procesos más polémicos de los últimos años, vinculado a los hechos de la crisis política de 2019.

En un mensaje difundido la noche del miércoles a través de sus redes sociales —administradas por su familia—, Áñez expresó su gratitud al TSJ “por haber escuchado mi verdad, la verdad que es pública y de todos”. Además, anunció que dejará el penal a las 10:00 de la mañana, destacando la emoción que le produce reencontrarse con sus seres queridos después de un prolongado periodo de reclusión.
“Siento profunda emoción de abrazar mi libertad con mis hijos, mi familia y a quienes no me abandonaron nunca”, manifestó la exmandataria, quien se encontraba detenida preventivamente desde marzo de 2021 y fue condenada en junio de 2022 a 10 años de prisión por resoluciones supuestamente contrarias a la Constitución.
El fallo emitido por el TSJ dispone la nulidad total de la sentencia ejecutoriada, lo que implica el restablecimiento inmediato de su libertad. Según el presidente del alto tribunal, Rómer Saucedo, la decisión se basó en irregularidades de procedimiento y en la valoración del contexto institucional que rodeó su asunción al mando en noviembre de 2019.
El documento judicial sostiene que la sucesión de Áñez “no fue un acto de usurpación, sino un acto de necesidad constitucional”, amparado en la doctrina del “estado de necesidad institucional”. Este criterio jurídico reconoce la legitimidad de su acceso al poder tras la renuncia de Evo Morales y otras autoridades en medio de una crisis estatal.
La determinación del TSJ fue celebrada por el equipo de defensa de Áñez, que anunció que evaluará la posibilidad de iniciar procesos contra fiscales, jueces y funcionarios que impulsaron su condena. Según su abogado, Luis Guillén, la exmandataria fue víctima de una persecución política que la mantuvo injustamente privada de libertad por más de cuatro años.
Con su salida del penal, Jeanine Áñez recupera su libertad en un contexto de fuerte debate político y jurídico. Mientras sus seguidores consideran que se hizo justicia, sectores del oficialismo ven en la decisión un retroceso en los procesos abiertos por los hechos de 2019. Su liberación podría reactivar la polarización en torno a uno de los episodios más divisivos de la historia reciente del país.
Vía: UNITEL
