
La Confederación Agropecuaria Nacional (Confeagro) lanzó una dura advertencia contra la administración del presidente Luis Arce, señalando que su legado será una “economía de naipes” sostenida en medidas sin respaldo real. Según la institución, estas decisiones incrementaron el déficit fiscal y pusieron en riesgo el futuro de los 11,5 millones de bolivianos.


En un pronunciamiento oficial, Confeagro cuestionó que el Gobierno haya recurrido al incremento del gasto sin sustento económico, generando un deterioro estructural de las finanzas públicas. “No pueden y no deben continuar en una destrucción sistemática”, fustigó la organización, que calificó las medidas como un legado de “destrucción” para el país.
La crítica se centró en el manejo de las reservas de oro y en la falta de regularización del abastecimiento de combustibles, dos puntos que afectan de manera directa a la estabilidad económica y productiva. A ello sumaron lo que consideraron un incremento desproporcionado del déficit fiscal, lo que, en su criterio, agudiza la crisis y reduce la capacidad de maniobra del próximo gobierno.
Confeagro hizo énfasis en que la crisis no distingue colores políticos y que golpeará a todos los bolivianos por igual. En ese marco, llamó a los próximos asambleístas y candidatos presidenciales a asumir una posición firme en defensa de la economía y del futuro del país.

El pronunciamiento incluyó una interpelación directa a los actuales gobernantes, a quienes pidió tomar medidas urgentes para que la población pueda recordar al menos una acción positiva de su gestión. “El daño no es a los políticos que vienen, es a la población”, subrayó la confederación, exigiendo cambios inmediatos a poco más de un mes de que concluya la administración de Arce.
Finalmente, la organización instó a las próximas autoridades a denunciar las irregularidades heredadas y el presunto “sabotaje económico”. Recordó que, actualmente, existen múltiples denuncias de corrupción en empresas estatales estratégicas como YPFB y Emapa, lo que, en su opinión, evidencia un manejo deficiente y perjudicial para el país.

Vía: La Razón
