
La Fiscalía Departamental de Oruro reveló que la tragedia del “Saracho Fest” fue consecuencia directa de una masiva sobreventa de entradas y la falta de medidas de seguridad. El evento, realizado el 30 de septiembre en la Unidad Educativa Juan Misael Saracho con motivo del Día de la Primavera, terminó en una avalancha humana que cobró la vida de dos jóvenes: una estudiante universitaria de 18 años y una adolescente de 16.


El fiscal Aldo Morales informó en conferencia de prensa que el aforo del establecimiento no supera las 500 personas, sin embargo, la investigación constató que se vendieron alrededor de 4.000 boletos. Esta desproporción generó una aglomeración incontrolable que derivó en el fatal desenlace.
El fiscal de materia, Alex Vargas, añadió que ya se recogieron nuevos elementos de prueba y que se citó a varios testigos a declarar. Además, en los próximos días se convocará a entre 12 y 15 personas más, con el objetivo de esclarecer responsabilidades y determinar la cadena de omisiones que permitieron la realización del evento en tales condiciones.
Las autoridades observaron que el festival carecía de medidas básicas de seguridad, entre ellas la presencia de ambulancias, personal médico y un equipo suficiente de resguardo. Estos aspectos, obligatorios en eventos de gran concurrencia, brillaron por su ausencia, exponiendo la integridad de miles de asistentes.

La investigación también apunta a la responsabilidad administrativa de la Unidad Educativa. La Fiscalía subrayó que la organización y la venta de entradas eran de conocimiento de la directora del establecimiento, lo que agrava el escenario legal en torno al caso.
Mientras las familias de las víctimas exigen justicia, el Ministerio Público continúa recabando información para esclarecer cómo un evento estudiantil terminó en tragedia. La expectativa ahora está en los resultados de las declaraciones y en la posibilidad de establecer sanciones contra quienes permitieron la sobreventa masiva que desbordó toda capacidad de control.

Vía: Red UNO
