
El gobernador de Tarija, Oscar Montes Barzón, declaró que no responderá a las constantes acusaciones realizadas por el diputado nacional Edwin Rosas y el asambleísta departamental Francisco Rosas.

Según Montes, ambos mantienen una actitud “sintomática y enfermiza” hacia su persona, a quienes acusa de haber dependido políticamente de él durante más de 15 años. Aseguró que sus ataques responden a una “patología psicológica de dependencia” y descartó entrar en confrontaciones.

Por su parte, Edwin Rosas presentó públicamente una sentencia constitucional que obliga a la Gobernación de Tarija a nivelar los salarios de más de 600 médicos contratados bajo ítems departamentales.
La resolución judicial establece que la administración departamental incumplió la Ley 104 y las disposiciones previas del Tribunal Constitucional, generando un daño económico que supera los 50 millones de bolivianos.
El parlamentario advirtió que, ante este incumplimiento, la Gobernación no solo deberá cubrir la deuda acumulada, sino también enfrentar sanciones adicionales, como el pago de 500 bolivianos diarios de multa en caso de persistir la falta de cumplimiento.
Según Rosas, esta situación refleja un mal manejo administrativo de la actual gestión, lo que calificó como un “daño económico al Estado”.
Edwin Rosas anunció que presentará una acción de repetición contra Oscar Montes para que sea él quien asuma la responsabilidad económica de este perjuicio.

En ese sentido, el diputado remarcó que la deuda millonaria no debería ser cubierta con recursos departamentales, sino directamente por el gobernador, a quien responsabiliza por la omisión y negligencia en la ejecución de la sentencia constitucional.
