
Ronny Martínez, representante de la Asociación de Avicultores de Tarija, informó que se declaró una alerta sanitaria en el departamento ante el riesgo de propagación de la influenza aviar, tras detectarse un brote en Santa Cruz.

Las medidas buscan proteger a las granjas locales y evitar pérdidas económicas significativas para los productores.

Según Martínez, se han restringido las visitas a las granjas, permitiendo únicamente el ingreso de personal y suministros esenciales bajo estrictas normas de bioseguridad, incluyendo fumigaciones y control sanitario.
Asimismo, se coordina con el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASA) para reforzar controles en puntos de ingreso y con la Alcaldía para supervisar la venta de aves en mercados locales.
Se prohibió la comercialización de pollitos, gallinas, patos y otras aves en mercados campesinos, como medida preventiva frente a la posible propagación del virus.
Martínez advirtió que, en caso de detectarse un brote en alguna granja, podría ser necesario sacrificar aves, lo que generaría pérdidas económicas importantes para los avicultores.

Finalmente, el dirigente aseguró que las aves están vacunadas y que no existe evidencia de contagio al ser humano, aunque llamó a mantener vigilancia constante y extremar las medidas de prevención para proteger tanto la producción como la salud pública.
