América Latina avanza en políticas de cuidado, pero la desigualdad y la falta de inversión frenan su impacto

América Latina registra avances significativos en la implementación de políticas de cuidado para niños, personas mayores y con discapacidad, pero a un ritmo desigual entre países y con una inversión pública aún insuficiente. El informe La sociedad del cuidado, presentado por la CEPAL en la Conferencia Regional sobre la Mujer celebrada en México, reconoce los progresos alcanzados y la creciente aceptación de que el cuidado es un derecho, aunque advierte que la carga sigue recayendo mayoritariamente en las mujeres, especialmente las de bajos recursos.

La vicepresidenta del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, Rhoda Reddock, llamó a los Estados a asumir una mayor responsabilidad, destacando que los cuidados no deben verse como un gasto que drena la economía, sino como una inversión que fomenta sociedades más equitativas y seguras. Sin embargo, el documento también señala que la baja capacidad de crecimiento, la desigualdad y la débil cohesión social dificultan que las políticas se consoliden de forma homogénea en la región.

En la región se destacan experiencias como el modelo chileno de gestión local, el Comité Municipal de Cuidados de Belém do Pará en Brasil, y los mapas georreferenciados con indicadores de género en Colombia. En México, el Proyecto Utopías y la meta de construir 1.000 centros de cuidado infantil son señalados como pasos importantes, aunque el país se mantiene rezagado en inversión pública y cobertura de licencias de cuidado.

A pesar de estos avances, las licencias para cuidados de larga duración y permisos parentales son todavía una asignatura pendiente. Solo siete países cuentan con licencias prolongadas y únicamente Cuba, Chile, Uruguay y Colombia ofrecen permisos parentales remunerados. México, por ejemplo, otorga apenas cinco días de licencia a los padres. La falta de corresponsabilidad masculina perpetúa la desigualdad y frena la autonomía económica de las mujeres, quienes destinan muchas más horas que los hombres al trabajo no remunerado.

La CEPAL advierte que el envejecimiento poblacional, el aumento de enfermedades crónicas y el impacto del cambio climático incrementarán la demanda de cuidados en las próximas décadas. Con la esperanza de vida en alza y una menor tasa de natalidad, la región enfrentará mayor presión sobre los sistemas de atención, lo que requerirá inversión en infraestructura, personal especializado y políticas integrales de protección social.

Para garantizar cuidados universales y de calidad, el organismo estima que América Latina necesita aumentar su inversión hasta un 5% del PIB, frente al 4,7% actual. México se sitúa entre los países que menos recursos destinan a esta área, lo que limita la posibilidad de generar empleo, mejorar la participación laboral femenina y reducir las brechas de desigualdad que persisten en toda la región.

Vía: El País, España

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