
El presidente de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB), Pascual Velásquez, y el representante departamental de la SIB Tarija, Benito Quispe, informaron sobre una visita técnica al lugar donde se proyecta la construcción de la represa Carrizal, ubicada entre los ríos Pilaya y Camblaya.

La inspección se realizó el pasado sábado y contó con la participación de autoridades locales, representantes cívicos, empresarios, sectores del transporte, además de instituciones técnicas y académicas, quienes coincidieron en la urgencia de ejecutar este proyecto estratégico.
Durante la inspección, Velásquez destacó que la represa Carrizal tiene el potencial de generar hasta 400 megavatios de energía eléctrica, lo que equivale al 20% del consumo nacional. Explicó que actualmente el 70% de la energía del país se produce mediante termoeléctricas que utilizan gas subvencionado, especialmente proveniente de Tarija. Por ello, consideró que, con la represa operativa, Bolivia podría exportar ese gas a mejores precios, generando ingresos estimados en 320 millones de dólares anuales, lo que permitiría recuperar la inversión del proyecto en 6 a 7 años.
Velásquez remarcó que este proyecto ya cuenta con estudios concluidos y que su viabilidad técnica ha sido confirmada, por lo que llamó a la unidad entre las instituciones de Tarija y Chuquisaca para impulsar su ejecución. El costo estimado de la obra asciende a 1.400 millones de dólares, y su implementación se consideró como una prioridad nacional en la última Cumbre Energética celebrada en Santa Cruz hace tres meses.

Por su parte, Benito Quispe subrayó que la Sociedad de Ingenieros, como ente técnico, tiene la responsabilidad de liderar y promover este tipo de proyectos estratégicos. Afirmó que el sitio elegido es técnicamente adecuado y negó que la represa afecte zonas pobladas o áreas de riego.
Asimismo, propuso habilitar un nuevo acceso por el lado de Tarija, lo que contribuiría al desarrollo regional. Ambos dirigentes instaron a trabajar de forma conjunta para convertir la represa Carrizal en una realidad que beneficie no solo al sur del país, sino al desarrollo energético de toda Bolivia.

