Gobierno podría hipotecar reservas de oro o subir deuda interna ante falta de divisas para importar combustible, advierte economista

El presidente de Bolivia y el presidente de YPFB ya admitieron públicamente que no hay los recursos suficientes, lo que se evidencia en las largas filas para adquirir diésel, producto que Bolivia importa en un 90%.

Ante la falta de liquidez de divisas el Gobierno podría a recurrir a medidas económicas poco tradicionales como aumentar la deuda interna o hipotecar reservas de oro

El economista tarijeño Fernando Romero alertó sobre la grave crisis de liquidez que enfrenta el Estado boliviano para importar combustibles, un problema que, según dijo, se refleja en los aproximadamente 6 a 7 millones de dólares diarios que se requieren para garantizar el abastecimiento.

Romero explicó que este escenario es resultado del fracaso del modelo económico actual, basado en la sustitución de importaciones, y de una política hidrocarburífera débil. La falta de divisas y la escasa producción local han agravado la situación. A su juicio, el gobierno no tiene margen para eliminar la subvención a los carburantes sin provocar un caos económico, por lo que se verá obligado a aplicar medidas no convencionales para sostenerse hasta las elecciones de noviembre.

Entre esas medidas, el economista mencionó la posible monetización o hipoteca de las reservas de oro del Estado, un aumento de la deuda interna, una mayor emisión monetaria o el uso de recursos de la Gestora Pública para financiar el gasto corriente. Aseguró que ninguna de estas acciones resolverá el problema estructural, pero podrían dar un respiro temporal al gobierno, que buscaría sostener la gobernabilidad hasta el final de su mandato.

Finalmente, Romero advirtió que una ruptura institucional, como un golpe de Estado o elecciones anticipadas, agravaría la crisis con más inflación y desempleo. Consideró que lo más conveniente para todos los sectores es que se mantenga el calendario electoral y anticipó que un eventual cambio de gobierno podría restablecer la confianza, atraer inversiones y estabilizar el mercado cambiario, como sucedió en Argentina tras la victoria de Javier Milei.

Scroll al inicio