
La decana del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Rosmery Ruiz Martínez, denunció públicamente en Tarija la existencia de un presunto plan para destituirla del cargo, supuestamente gestado en una reunión celebrada el 14 de abril en la capital chapaca. Según la magistrada, en ese encuentro participaron su suplente Grover Mita, el exministro de Justicia César Siles, el procurador Ricardo Condori Tola y un delegado del Consejo de la Magistratura por La Paz.

Ruiz aseguró contar con un audio en el que uno de los presuntos operadores del magistrado Mita reconoce que el objetivo es «derrocar» a la magistrada para que el suplente asuma su lugar. La autoridad adelantó que se presentará ante el Ministerio Público en calidad de víctima una vez consolide toda la documentación probatoria y anunció acciones legales. El caso ya estaría en conocimiento de la Fiscalía, aunque aún no se ha activado formalmente una investigación.
En sus declaraciones, la magistrada sugirió que el motivo detrás de esta maniobra no sería económico, sino político, debido a que los nuevos magistrados del TSJ, entre ellos ella, estarían actuando con mayor independencia de intereses partidarios. Ruiz manifestó que su único objetivo es garantizar una justicia autónoma y confiable, lo que —afirma— podría haber incomodado a ciertos sectores.

Ruiz fue elegida magistrada titular por el departamento de Tarija con más de 110.000 votos en las elecciones judiciales de diciembre de 2023, mientras que su suplente obtuvo poco más de 64.000. Esta legitimidad democrática, sostiene, hace que cualquier intento de destitución represente no solo una afrenta institucional, sino también una vulneración directa de la voluntad popular. La denuncia revive el debate sobre la independencia judicial en Bolivia, en un contexto de alta conflictividad política.

Vía: El Periódico
