La medida exige licencia a quienes realicen más de tres operaciones mensuales o superen ingresos de 6.000 UFV, y prohíbe el uso de términos como “casa de cambio” sin aval legal.

En medio de un mercado cambiario marcado por la informalidad y la especulación, la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) emitió la Circular 883/2025 para ampliar el control sobre personas y entidades que operan sin autorización como casas de cambio. La medida exige licencia a quienes realicen más de tres operaciones mensuales o superen ingresos de 6.000 UFV, y prohíbe el uso de términos como “casa de cambio” sin aval legal. Aunque los cambistas formales respaldan el ordenamiento del sector, advierten que regular no equivale a imponer un precio, menos aún cuando el dólar paralelo se cotiza muy por encima del tipo oficial de Bs 6,96.

Cambistas legales en Tarija manifestaron su apoyo a frenar la competencia desleal, pero dejaron en claro que no venderán dólares a pérdida. “Si quieren que vendamos a 6,96, cerramos”, declaró uno de ellos. Según explicaron, el valor real de la divisa hoy se determina por plataformas digitales como dolarboliviahoy o el dólar cripto en Binance, mucho más alineados al mercado que la cotización oficial. Esto refleja una brecha creciente entre el sistema financiero estatal y las dinámicas reales de oferta y demanda.
El economista Fernando Romero explicó que el dólar paralelo, actualmente entre Bs 13 y 15, responde a causas estructurales como la escasez de reservas internacionales, la falta de liquidez y la desconfianza en las políticas económicas. Para Romero, la regulación de ASFI busca prevenir fraudes, pero no tendrá impacto directo en el tipo de cambio. «Estas medidas ordenan, pero no bajan el dólar», indicó, subrayando que la informalidad domina gran parte del mercado de divisas, incluso a través de redes sociales.
El debate sobre el valor real del dólar también está abierto. Mientras los cambistas proponen un tipo oficial de entre Bs 13 y 15, en función a mercados vecinos, Romero sugiere un punto intermedio de entre Bs 10 y 11. Coincide en que la divisa no volverá a Bs 6,96, y que seguir sosteniendo ese precio en los bancos solo profundiza la desconexión entre el sistema financiero y la economía real.

Finalmente, aunque la norma apunta a formalizar el mercado y reducir los riesgos de estafa, el consenso entre operadores y expertos es que cualquier solución sostenible debe pasar por un sinceramiento del tipo de cambio oficial y un plan económico que recupere la confianza en el sistema. De lo contrario, el mercado paralelo seguirá marcando la pauta.

