
El alcalde de Tarija, Johnny Torres Terzo, sostuvo una reunión con representantes de la Cámara Hotelera del departamento, quienes manifestaron su preocupación por la drástica caída en la afluencia de turistas, especialmente argentinos.

Uno de los principales factores que estaría afectando al turismo es la alerta migratoria emitida por el gobierno de Argentina, que recomienda a sus ciudadanos no visitar Bolivia debido a la inestabilidad social en el país.
Torres lamentó que esta alerta, aunque general para Bolivia, haya impactado directamente en Tarija, a pesar de que la región no presenta conflictos sociales ni bloqueos, y se mantiene como un destino seguro tanto para turistas nacionales como internacionales. El alcalde anunció que viajará próximamente a Argentina para solicitar que se excluya a Tarija de dicha advertencia, argumentando que su situación es distinta al resto del país.
Además, la autoridad municipal identificó otros problemas que afectan al turismo en la región, como la proliferación de hospedajes clandestinos, el elevado costo de los pasajes aéreos hacia Tarija desde otras regiones del país y la presión impositiva ejercida por el gobierno central sobre el aparato productivo local.

Por su parte, Fernando Galarza Castellanos, representante de la Cámara Hotelera, confirmó que la ocupación en los hospedajes ha disminuido significativamente en las últimas semanas. Señaló que el flujo de turistas argentinos, que permitía subsistir al sector, se ha frenado por completo tras la emisión de la alerta migratoria.
En ese marco, Galarza pidió el apoyo del gobierno municipal y la coordinación de acciones concretas para reactivar el turismo en Tarija y mitigar la crisis que atraviesan los operadores hoteleros.

