
En 2022, Elon Musk propuso a Apple un acuerdo exclusivo para que sus iPhone utilizaran la red de satélites Starlink de SpaceX, a cambio de un pago inicial de 5.000 millones de dólares. El acuerdo incluía 18 meses de exclusividad, con la posibilidad de extender el servicio por 1.000 millones anuales. Musk exigió una respuesta en 72 horas, advirtiendo que si Apple no aceptaba, lanzaría su propio servicio satelital compatible con iPhones.

Apple rechazó la propuesta y optó por asociarse con Globalstar para lanzar su función de llamadas de emergencia vía satélite, anunciada con el iPhone 14. Por su parte, Musk cumplió su amenaza y poco antes del lanzamiento de esos iPhone, SpaceX firmó un acuerdo con T-Mobile para permitir el envío de mensajes desde zonas sin cobertura móvil, consolidando su presencia en el mercado satelital móvil.
La ambición de Apple en este campo venía de mucho antes. Desde 2015, trabajaba en el “Project Eagle”, una red satelital propia en alianza con Boeing que pretendía ofrecer internet de banda ancha directamente a dispositivos y hogares. Sin embargo, cancelaron el proyecto en 2016 tras invertir 36 millones de dólares, por temor a poner en riesgo sus relaciones con las grandes operadoras móviles como AT&T, Verizon o T-Mobile.
Actualmente, Apple continúa ofreciendo el servicio de llamadas de emergencia por satélite sin costo para el usuario. Según analistas, esta decisión se debe al temor de que, al cobrar por el servicio, Apple quede sujeta a regulaciones propias de las operadoras de telecomunicaciones. No obstante, internamente hay dudas sobre la viabilidad del servicio a largo plazo sin una estrategia comercial clara.

Mientras tanto, SpaceX avanza con su plan de dominación en el sector. La constelación Starlink Direct to Cell ya está lista para ofrecer cobertura LTE desde el espacio en fase beta, y su alcance es hasta diez veces mayor que el de cualquier otro competidor. Esta expansión convierte a Starlink no solo en líder del sector, sino también en una fuente de ingresos cada vez más sólida y rentable para el conglomerado de Musk.
Vía: Xataka
