Resumen periodístico:
Un estudio publicado por The Lancet destaca los riesgos que supone la inteligencia artificial (IA) para la salud mental de niños y adolescentes, advirtiendo sobre una posible repetición de los errores cometidos con el uso de las redes sociales e internet.

La psicóloga investigadora Karen L. Mansfield, de la Universidad de Oxford, enfatiza que los jóvenes ya han adoptado la IA antes de que se comprendan a fondo sus efectos. Además, el estudio resalta un problema grave: uno de cada 12 menores en el mundo sufre abusos o explotación sexual a través de internet cada año.
Jorge B., un joven especializado en ciberseguridad, explica que los peligros en línea no se encuentran en rincones ocultos de la web, sino que son accesibles a través de plataformas visibles. Entre los riesgos de la IA, la investigación señala la suplantación de identidad y la creación de contenidos falsos que afectan principalmente a las niñas y adolescentes. Los sistemas de recomendación y las herramientas de autodiagnóstico en línea también son mencionados como factores potencialmente dañinos que podrían influir en el comportamiento y las emociones de los jóvenes.
Los expertos coinciden en que la IA, con sus funciones similares a las humanas, amplía los beneficios y daños que ya existían con las redes sociales y los juegos en línea. Marc Rivero, investigador de Kaspersky, advierte que la personalización de contenidos puede exponer a los menores a materiales inadecuados y grupos en línea peligrosos, lo que podría aumentar la ansiedad y el aislamiento. Para mitigar estos riesgos, enfatiza la importancia de la educación digital temprana, el uso de controles parentales y la comunicación abierta con los menores.
Además de los peligros asociados con la IA, el informe resalta la falta de protección adecuada para los menores frente a los abusos en línea. Un estudio de la Universidad de Edimburgo revela que uno de cada 12 niños en el mundo es víctima de explotación sexual en internet anualmente. Los expertos coinciden en que la falta de datos uniformes y las medidas de protección insuficientes contribuyen a la perpetuación de estos abusos, y abogan por una regulación más efectiva del contenido dañino y la tecnología emergente.
Vía: El País
