Sistemas críticos atrapados en el pasado: cajeros, trenes y hospitales aún dependen de Windows XP y otros sistemas obsoletos

Aunque la mayoría de los usuarios ya opera con sistemas modernos como Windows 11, macOS o Android, millones de personas siguen dependiendo indirectamente de sistemas operativos obsoletos. Infraestructuras críticas como cajeros automáticos, hospitales, trenes y aeropuertos continúan utilizando versiones antiguas de Windows —algunas con más de 30 años— debido a altos costos de actualización, limitaciones de hardware y regulaciones complejas.

Uno de los casos más visibles es el de los cajeros automáticos: en 2014, el 89% de los cajeros europeos funcionaban con Windows XP, y algunos incluso con Windows NT. Aunque ha habido mejoras con la implementación de Windows 10 IoT, muchos aún operan con versiones vulnerables como Windows 7 Embedded. La situación representa un riesgo de seguridad creciente frente a posibles ciberataques.

La problemática no se limita a los bancos. En Europa y Estados Unidos, varios trenes y sistemas de control ferroviario todavía dependen de Windows 95 o incluso de MS-DOS. Aeropuertos internacionales y organismos públicos también muestran pantallas con errores de Windows XP o 7, y algunos hospitales aún emplean disquetes y software de los años 70 para funciones críticas, incluyendo el control de armas nucleares en EE. UU.

La resistencia al cambio tiene una explicación económica y técnica: actualizar estos sistemas implica inversiones enormes y la adaptación de software propietario, muchas veces ya sin soporte. Como resumen la lógica que impera en muchas de estas instituciones: si el sistema aún funciona, es mejor no tocarlo. Sin embargo, los expertos advierten que esta dependencia de tecnología obsoleta es una bomba de tiempo en términos de ciberseguridad y eficiencia operativa.

Vía: Xataka

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