
En el condado de Essex, al suroeste de Inglaterra, la policía ha adoptado una estrategia poco convencional pero legal: cultivar marihuana. Lejos de ser parte del narcotráfico, los agentes cultivan las plantas incautadas para garantizar que puedan usarse como pruebas sólidas en juicios. El objetivo es cerrar lagunas legales que suelen aprovechar los abogados defensores para minimizar las penas de los traficantes, especialmente cuando se argumenta que las plantas inmaduras no tienen valor comercial definido.

La medida se ampara en la Proceeds of Crime Act (POCA), una ley británica de 2002 que permite a las autoridades confiscar y gestionar bienes adquiridos mediante actividades ilícitas. Esta norma faculta a la policía no solo a incautar drogas, sino también a estimar el valor potencial del cannabis si fuera vendido en el mercado negro. Para hacer esas valoraciones con precisión, los agentes cultivan y cosechan las plantas, asegurándose de que estén completamente desarrolladas y listas para análisis forense.
Actualmente, un equipo especializado de seis agentes en Essex se dedica al cultivo controlado de marihuana, replicando las condiciones de los narcotraficantes para calcular con exactitud el rendimiento y contenido de THC de las plantas. El cultivo se realiza en instalaciones seguras con sistemas de vigilancia y destrucción, y se considera una prueba clave en casos penales. La iniciativa ha sido tan efectiva que, según The Economist, otras fuerzas policiales estarían considerando replicar el modelo.
La magnitud del tráfico de marihuana en Reino Unido justifica la medida: entre 2022 y 2023, la policía descubrió más de 500.000 plantas de cannabis en Inglaterra y Gales. Solo en un operativo reciente en Essex se incautaron más de 6.000 plantas en una casa adaptada con ventiladores, placas aislantes y temporizadores, cuyo valor fue estimado en 70.000 libras. Este tipo de procedimientos permite sustentar las acusaciones y asegurar condenas más severas.

Además del valor probatorio, esta táctica ha permitido a las autoridades recuperar millones de libras del crimen organizado. Los fondos obtenidos mediante POCA son reinvertidos en la lucha contra la delincuencia o en proyectos comunitarios. Aunque inusual, la estrategia está demostrando ser efectiva para combatir el narcotráfico desde un enfoque legal, técnico y financiero.
Vía: Xataka
