
El economista Gonzalo Chávez criticó el reciente acuerdo de Bolivia para transportar gas desde Argentina hacia Brasil, señalando que el país ha pasado de ser un productor clave a un simple transportador, obteniendo ingresos mínimos en comparación con lo que representaba la exportación directa. Según Chávez, el negocio generará apenas 91 millones de dólares al año para Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), lo que equivale a poco más de una semana de importación de combustibles.

El presidente de YPFB, Armin Dorgathen, afirmó que el alquiler de los ductos bolivianos podría generar hasta 200 millones de dólares anuales, aunque sin precisar la tarifa exacta ni la unidad de medida utilizada para el cálculo. La primera operación de transporte de gas argentino a Brasil se realizó esta semana con la participación de TotalEnergies, el Grupo Matrix Energía de Brasil y YPFB, utilizando la infraestructura boliviana.
El exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, explicó que el costo del transporte será asumido por el comprador brasileño, Matrix Energía, con una tarifa estimada en 2 dólares por millón de BTU. También destacó que este acuerdo es un negocio entre empresas privadas sin intervención estatal directa, lo que podría garantizar su continuidad sin obstáculos políticos.

A pesar de la nueva fuente de ingresos para Bolivia, Ríos advirtió que Argentina aún enfrenta limitaciones para transportar mayores volúmenes de gas hacia la frontera boliviana, lo que podría llevar a explorar otras rutas por Paraguay o Uruguay. Mientras tanto, los ductos de Bolivia operan con un 65% de capacidad ociosa, reflejando la drástica caída en la producción y exportación de gas del país.
Vía: El Deber
