
Estados Unidos continúa su lucha para frenar el acceso de China a chips avanzados, en medio de una guerra comercial que ha llevado a ambos países a imponer restricciones estratégicas. A pesar de los controles de exportación impuestos por Washington, se ha descubierto que el Ejército Popular de Liberación y centros de investigación chinos han obtenido GPUs de NVIDIA, como los modelos A100 y H100, prohibidos para su exportación. Según las autoridades estadounidenses, el acceso a estos componentes se ha logrado a través de intermediarios en terceros países.

Inicialmente, Singapur despertó sospechas cuando, a finales de 2023, se detectó un inusual incremento en los envíos de NVIDIA a ese país, lo que sugirió un posible desvío de los chips hacia China. Ahora, la atención se ha desplazado a Malasia, donde el gobierno estadounidense cree que una parte significativa de los semiconductores de alta gama están terminando en manos chinas, eludiendo las restricciones comerciales. En respuesta, Washington ha comenzado a presionar a las autoridades malasias para reforzar los controles sobre la distribución de estos productos.
El gobierno malasio, a través de su ministro de Comercio, Tengku Zafrul Aziz, ha tomado nota de las exigencias estadounidenses y ha conformado un grupo de trabajo interministerial para investigar la situación. Sin embargo, Aziz advierte que rastrear los envíos de chips en la compleja cadena de suministro global es un desafío. Malasia es actualmente un centro neurálgico para el procesamiento de semiconductores y alberga infraestructura clave para empresas tecnológicas como Microsoft y ByteDance, lo que hace difícil discernir el destino final de cada componente.
A pesar de la presión internacional, sigue siendo incierto si Malasia impondrá controles más estrictos. Su cooperación con Estados Unidos podría ser clave para evitar sanciones o represalias comerciales que afecten su industria de centros de datos. Washington, por su parte, mantiene su firme intención de restringir el acceso de China a la tecnología de punta, argumentando que su uso podría fortalecer la capacidad militar del gigante asiático y alterar el equilibrio de poder en la región.
Vía: Xataka
