
El presidente de la Asociación de Vitivinicultores de Bolivia, Renan Adauto Vilte, destacó el gran potencial del sector productivo de la vid, la uva, los vinos y el singani en Bolivia. Señaló que, ante la declinación de los hidrocarburos, el sector vitivinícola se posiciona como una de las principales actividades económicas del país.

Actualmente, en Tarija, los municipios de Uriondo y Cercado concentran alrededor de 4.000 hectáreas cultivadas, lo que refleja la importancia de la producción vitivinícola en la región y abre nuevas perspectivas de crecimiento.
Vilte resaltó que el cultivo de uva se está expandiendo en otras regiones del país, como los valles de Samaipata y Saipina en Santa Cruz, donde la producción ha crecido rápidamente. También mencionó que el Valle Cruceño ha incrementado su extensión a más de 400 hectáreas y que, en poco tiempo, podría alcanzar las 1.000.
En otras zonas, como Villamontes y Yacuiba, la producción también ha aumentado significativamente, con cosechas tempranas en noviembre que benefician a los productores sin afectar la vendimia tarijeña. Asimismo, el dirigente enfatizó que la expansión de la frontera agrícola para la vid en Bolivia es posible, pero requiere inversión y apoyo financiero. Explicó que la falta de acceso a créditos accesibles ha sido un obstáculo para muchos emprendedores, a pesar del potencial del sector para generar empleo y desarrollo en el área rural.
Finalmente, hizo un llamado a los productores a enfocarse en la calidad de la uva, el vino y el singani para competir en el mercado internacional. Destacó los recientes logros del sector, como la obtención de medallas en certámenes internacionales, lo que demuestra que Bolivia puede posicionarse como un país de referencia en la producción vitivinícola.
