
Al menos 23 personas murieron durante la noche en la Franja de Gaza tras nuevos bombardeos israelíes, según reportes de hospitales palestinos. Entre las víctimas se encuentra una familia completa con tres niños, además de personas fallecidas en ataques contra viviendas y campamentos de refugiados en distintas zonas del enclave. También se confirmó la muerte de dos periodistas en los ataques aéreos del lunes, incluyendo a un reportero de Al Jazeera.

Los bombardeos ocurren en un contexto de intensificación del conflicto, con Israel manteniendo su ofensiva contra Hamás tras el ataque del 7 de octubre de 2023, que dejó 1.200 muertos en el sur de Israel. Las autoridades israelíes justifican sus ataques como dirigidos exclusivamente a militantes, aunque han sido denunciados por el alto número de víctimas civiles. Además, el Gobierno de Israel ha restringido el suministro de alimentos y medicinas en Gaza, buscando presionar a Hamás para un acuerdo de alto el fuego y la liberación de rehenes.
En respuesta a un ataque israelí que alcanzó sus instalaciones, la ONU anunció la reducción de su presencia en Gaza. Un tanque israelí bombardeó un edificio de la organización la semana pasada, causando la muerte de un empleado y dejando cinco heridos. Aunque Israel ha negado su responsabilidad en una explosión ocurrida en una casa de huéspedes de la ONU, el organismo internacional mantiene que el ataque provino de sus fuerzas.
El Comité Internacional de la Cruz Roja también reportó daños en su oficina en Rafah debido a un proyectil, lo que afecta su capacidad de operación en la zona. Posteriormente, el Ejército israelí admitió haber disparado contra el edificio por error, asegurando que revisará el incidente. La crisis humanitaria en Gaza se agrava con la falta de suministros y la creciente inseguridad, mientras Egipto intenta mediar para restablecer un alto el fuego.
Vía: Euronews
