Astrónomos descubren el origen de los misteriosos ‘latidos’ de la Vía Láctea

Durante más de una década, astrónomos han observado extraños pulsos de radio provenientes de la Vía Láctea, conocidos como «latidos cósmicos», que se repiten cada dos horas. Estos pulsos, que duraban entre 30 y 90 segundos, parecían originarse cerca de la constelación de la Osa Mayor. Ahora, los científicos han identificado el origen de este fenómeno en un sistema estelar binario compuesto por una enana blanca y una enana roja, a 1.600 años luz de la Tierra.

Galaxia

La combinación de estos dos tipos de estrellas, que orbitan tan cerca una de la otra, genera lo que se conoce como un transitorio de radio de largo periodo (LPT). Este fenómeno se había atribuido previamente a las estrellas de neutrones, pero el descubrimiento revela que los movimientos de las estrellas en un sistema binario también pueden producir estos raros pulsos de radio. La investigación fue publicada en la revista Nature Astronomy.

La autora principal, la Dra. Iris de Ruiter, explicó que este descubrimiento establece por primera vez el origen de los pulsos de radio en una nueva clase de transitorios. Según los astrónomos, las observaciones de estos pulsos, que podrían arrojar más información sobre la dinámica de las estrellas involucradas, son solo el principio de una serie de investigaciones para comprender cómo ciertas estrellas pueden emitir estos pulsos a través del cosmos.

De Ruiter descubrió los pulsos en los archivos del telescopio LOFAR, que registra ondas de radio de las frecuencias más bajas. Tras realizar observaciones adicionales, determinó que los pulsos coincidían con el movimiento de la enana roja, que era influenciado por la gravedad de la enana blanca. Este sistema binario, que completa una órbita cada 125,5 minutos, está impulsado por la interacción de los campos magnéticos de las dos estrellas.

Este hallazgo es significativo, ya que los LPTs son muy diferentes de otros pulsos de radio, como las ráfagas de radio rápidas (FRBs), que son más cortos y más brillantes. El descubrimiento abre nuevas oportunidades de investigación sobre los objetos astrofísicos extremos responsables de estos fenómenos, y podría arrojar luz sobre otros misterios del espacio, como la existencia de señales de vida inteligente.

Vía: CNN en Español

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