El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la revocación de la licencia que permitía a la petrolera Chevron operar en Venezuela, argumentando que el régimen de Nicolás Maduro no ha cumplido con los acuerdos de deportación de migrantes venezolanos. A través de su red Truth Social, Trump afirmó que la medida revierte las concesiones otorgadas por su predecesor, Joe Biden, y vinculó la decisión con el incumplimiento de Maduro en garantizar condiciones electorales democráticas en su país.

La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, calificó la medida como «lesiva e inexplicable», mientras que Chevron señaló que evaluará las implicaciones de la decisión. La licencia, emitida en 2022, permitió a la petrolera estadounidense aumentar la producción de crudo en Venezuela, beneficiando indirectamente la economía del país sudamericano. Analistas destacan que esta operación ayudó a Venezuela a incrementar su producción hasta un millón de barriles diarios, lo que representó una importante inyección de divisas.
La decisión de Trump también genera incertidumbre sobre la relación entre su administración y el gobierno de Maduro. Recientemente, su embajador para misiones especiales, Richard Grenell, se reunió con el mandatario venezolano para negociar la deportación de migrantes y logró la liberación de seis estadounidenses detenidos en Venezuela. Sin embargo, Trump ahora sugiere que Maduro no ha cumplido con los términos acordados, lo que podría marcar un giro en su estrategia hacia el país caribeño.
Si la revocación de la licencia se mantiene, Chevron tendría un plazo de seis meses para cesar sus operaciones en Venezuela. Esto podría afectar las perspectivas económicas del país, que esperaba un crecimiento del 3% este año según el FMI. Ahora queda la incógnita de si esta medida busca presionar a Maduro para obtener mayores concesiones o si implica un retorno a la política de máxima presión aplicada por la administración Trump en 2019.
Vía: BBC
