
El economista tarijeño Roberto Castillo advirtió que la eventual declaración de dos nuevos días feriados, en un contexto marcado por bloqueos y conflictos sociales, podría profundizar la crisis económica que atraviesa Bolivia, debido a la paralización adicional de actividades productivas y comerciales.
Según explicó, la economía nacional ya enfrenta importantes dificultades derivadas de más de un mes de movilizaciones y cortes de ruta, situación que ha afectado el abastecimiento, la circulación de mercancías y el desempeño de distintos sectores económicos.

Castillo señaló que cada jornada de inactividad representa pérdidas estimadas en alrededor de 64 millones de bolivianos, una cifra que impacta directamente en la producción, el comercio, los servicios y el transporte.
El profesional indicó que el sector privado es uno de los más perjudicados por este escenario, debido a que muchas empresas y emprendimientos continúan asumiendo obligaciones laborales, tributarias y operativas pese a la reducción de ingresos ocasionada por la caída de la actividad económica.
Asimismo, remarcó que los bloqueos ya generan consecuencias significativas para la economía nacional, afectando a productores, comerciantes, transportistas y trabajadores que dependen del funcionamiento normal de los mercados.
A criterio del economista, cualquier medida que implique una nueva interrupción de las actividades productivas debe ser evaluada cuidadosamente, considerando el delicado momento económico que atraviesa el país.

Castillo explicó que la suspensión temporal de operaciones repercute en toda la cadena económica, desde la producción de bienes hasta la comercialización y prestación de servicios, generando efectos que pueden extenderse durante varias semanas.
También advirtió que la reducción de la productividad afecta la capacidad de recuperación económica de las empresas, especialmente de pequeñas y medianas unidades productivas que ya enfrentan dificultades para sostener sus operaciones.
En ese sentido, consideró que la prioridad debería estar orientada a restablecer las condiciones necesarias para la actividad económica, reducir las restricciones al comercio y garantizar el normal desarrollo de los sectores productivos.
Finalmente, el economista exhortó a las autoridades nacionales a impulsar medidas que promuevan la reactivación económica y la recuperación de la productividad, buscando minimizar los efectos de la actual coyuntura sobre la población y sobre los distintos sectores que sostienen la economía del país.
