Maestros salen a las calles y elevan la presión: exigen salarios dignos y soluciones a la crisis de combustibles

Una masiva movilización de maestros urbanos en Tarija marcó una nueva jornada de protestas contra el Gobierno, en demanda de mejoras salariales y soluciones estructurales a la crisis de combustibles que afecta al país.

La marcha, calificada como ruidosa y contundente por sus organizadores, fue encabezada por dirigentes del sector educativo, quienes denunciaron el deterioro de las condiciones económicas de los docentes en los últimos meses.

El representante del magisterio urbano, Nicolás Gaite Galván, informó que el pliego petitorio contempla al menos ocho demandas, entre ellas una política real de reactivación económica que permita mejorar la calidad de vida de los trabajadores.

Uno de los puntos centrales es el incremento salarial, el cual —según el sector— debe estar acorde al costo actual de la canasta familiar, que continúa en ascenso debido al encarecimiento de productos básicos.

Los maestros atribuyen parte de esta situación a la eliminación de la subvención a los carburantes, lo que derivó, según denunciaron, en la circulación de gasolina de mala calidad, a la que califican como “basura”.

Asimismo, el sector exige la creación de nuevos ítems para el sistema educativo y el pago de las denominadas “horas históricas”, cuya cobertura consideran insuficiente en la propuesta presentada por el Ministerio de Educación.

En el ámbito de la salud, los docentes cuestionaron la atención brindada por la Caja Nacional de Salud, señalando la falta de medicamentos y el incumplimiento en el pago de reemplazos para maestros que deben ausentarse por enfermedad.

Los manifestantes también plantearon la necesidad de implementar un control social sobre la Gestora Pública, cuestionando la falta de claridad en la administración de recursos y las decisiones económicas del Gobierno.

Durante la movilización, los dirigentes criticaron lo que consideran una gestión improvisada, señalando contradicciones en el discurso oficial respecto a la disponibilidad de recursos y la necesidad de recurrir a financiamiento externo.

Finalmente, el magisterio urbano advirtió que, de no obtener respuestas concretas, radicalizará sus medidas de presión, exigiendo un incremento salarial del 20% como mecanismo para enfrentar el alza generalizada del costo de vida.

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