Crisis en el Oncológico de Tarija: decreto de reajuste amenaza con disparar los costos y prolongar la obra

El decreto supremo de reajuste de precios en proyectos estatales encendió nuevas alertas sobre el futuro del hospital Oncológico de Tarija, cuya construcción se arrastra desde 2018. La medida podría elevar significativamente el costo total de la obra, que ya enfrenta retrasos y cuestionamientos.

La asambleísta departamental Carmen Rosa Valencia confirmó que el impacto del decreto no solo afecta a este proyecto, sino también a diversas obras de infraestructura en el país, como carreteras, puentes y hospitales, debido al incremento generalizado en los costos de construcción.

Según explicó, el reajuste responde a la presión del sector constructor, que advirtió que con los precios anteriores era inviable concluir los proyectos. La actualización de costos busca evitar la paralización de obras, aunque implica una mayor carga económica para el Estado.

En el caso del Oncológico, la preocupación radica en que el presupuesto inicial ya ha sido superado por la inflación de materiales. Valencia ejemplificó que la bolsa de cemento, que antes costaba 45 bolivianos, ahora alcanza entre 80 y 85 bolivianos, reflejando el encarecimiento del sector.

Actualmente, el costo de construcción del hospital bordea los 144 millones de bolivianos, cifra que podría incrementarse tras la aplicación del nuevo decreto. La empresa encargada continúa trabajando, pero se encuentra evaluando los ajustes necesarios para presentar una nueva propuesta económica.

La legisladora cuestionó además que el financiamiento del proyecto haya recaído en gran medida sobre el nivel departamental, cuando —según señaló— correspondía al Gobierno central asumir esta responsabilidad.

Desde el inicio de la obra, Tarija ha aportado una contraparte significativa, superando los 40 millones de bolivianos. Solo durante la gestión del exgobernador Óscar Montes se destinaron más de 25 millones, lo que evidencia el esfuerzo económico regional.

El retraso del hospital también genera frustración en la población. Valencia recordó que la infraestructura debía ser entregada hace varios años, pero ya han pasado tres aniversarios departamentales sin que la obra esté concluida.

Pese a ello, existe la expectativa de que el reajuste permita finalmente culminar el proyecto, evitando mayores paralizaciones y garantizando la continuidad de los trabajos hasta su entrega definitiva.

Finalmente, autoridades y legisladores esperan que el Gobierno concrete anuncios clave sobre componentes esenciales del hospital, como el búnker y el acelerador lineal. Advierten que sin estos elementos, el Oncológico perdería su verdadera funcionalidad, quedando reducido a una infraestructura sin capacidad operativa especializada.

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