Las autoridades colombianas confirmaron el hallazgo del avión de la aerolínea estatal Satena que había desaparecido con 15 personas a bordo, sin que se reporten sobrevivientes. La aeronave fue encontrada en una zona montañosa del Catatumbo, a aproximadamente media hora del municipio de La Playa, en el departamento de Norte de Santander, tras varias horas de intensas labores de búsqueda.

La confirmación se dio la tarde del 28 de enero, en el marco de una mesa de crisis instalada por las autoridades de Ocaña, mientras familiares de los pasajeros aguardaban información oficial sobre el paradero del vuelo. El hallazgo puso fin a la incertidumbre, aunque dio paso a una profunda conmoción por la magnitud de la tragedia.
El secretario de Seguridad de Norte de Santander, Jorge Quintero, informó que la ubicación de la aeronave HK-4709 fue reportada inicialmente por campesinos de la zona. Según las primeras versiones, el avión fue encontrado completamente destruido y sin señales de personas con vida, lo que fue comunicado de inmediato a los organismos de socorro.
Quintero explicó que el acceso al lugar es complejo debido a la geografía montañosa y a las condiciones de seguridad, ya que se trata de una región con presencia de grupos armados ilegales como el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Pese a ello, se activaron los protocolos necesarios para ingresar con todas las medidas de protección y realizar las labores humanitarias correspondientes.
Las autoridades indicaron que en el sitio del siniestro se activaron protocolos internacionales para este tipo de emergencias. Por disposición del gobernador, se conformó un equipo multidisciplinario integrado por cartógrafos, personal del Ejército, la Fuerza Aérea, Bomberos y otras instituciones, que trabajan en la recuperación de los cuerpos y en la verificación de las hipótesis sobre las causas del accidente.
Por su parte, la aerolínea Satena confirmó mediante un comunicado que el reporte de la ubicación del avión fue realizado por el presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Curasica, en La Playa de Belén. La empresa indicó que de inmediato se dispuso el desplazamiento de una comisión de rescate al lugar del siniestro.
Satena había informado previamente que la aeronave perdió contacto y que, según los cálculos operativos, alrededor de las 2:00 de la tarde habría agotado su tiempo de autonomía de vuelo. Además, se detalló que la baliza de emergencia del avión no se activó, lo que dificultó considerablemente su localización durante las operaciones de búsqueda.
El vuelo NSE 8849, un Beechcraft 1900 operado por Searca, transportaba a 13 pasajeros y dos tripulantes. Partió de Cúcuta a las 11:42 a. m. con destino a Ocaña, donde debía aterrizar a las 12:05 p. m., pero perdió comunicación con el control aéreo a las 11:54 a. m., lo que activó de inmediato los protocolos de emergencia.
Entre las personas a bordo se encontraban figuras públicas y profesionales, como Diógenes Quintero, representante de las curules de paz; el exconcejal de Ocaña Juan Pacheco Mejía; el médico Carlos Salcedo, además de comerciantes y ciudadanos de distintas regiones. Las autoridades continúan con las investigaciones para determinar las causas del siniestro, mientras el país lamenta una de las tragedias aéreas más impactantes de los últimos tiempos.
Vía: Infobae
